Olimpia, pasó varios meses en la protectora de Ibi y mientras estaba convalesciente de su intervención vivia en la oficia. Tan pronto entraba Raquel y se sentaba en su mesa, Olimpia se ponia encima de ella. Fue adoptada por un chico el año pasado y vivia en un piso, pero ahora su dueño, no puede cuidar de ella porque trabaja 14 horas y ahora se tiene que ir a otra ciudad a un piso compartido, con lo cual no se puede llevar a Oli. Les da mucha pena devolverla, pero piensan en el bien de Oli, que se merece que la saquen a pasear todos los días y no estar sola en casa. Oli es muy buena con la gente, con perros algo dominante (especialmente con hembras), pero puede convivir con gatos. Esperamos que tenga suerte y encuentre una buena familia donde pase toda su vida.